UN MUNDO A NUESTRO ALREDEDOR
-Hola Laura, ¿que tal?-le dije al salir del colegio.
Laura es mi compañera de clase. Su color de piel es azul, tiene el pelo verde, los ojos amarillos y mide más de cinco metros de altura (y mira que solo tiene doce años). Luego vimos a Marta. Marta es una conocida nuestra de la clase, ella es de 7-B y nosotras de 6-A. Su tono de piel es rojo sangriento, tiene los ojos naranjas y el pelo azul. Es más alta que Laura por que tiene un año más que ella.
Íbamos paseando el perro de Marta, que se llama Nuqui. Es un perro de ocho cabezas que tiene dieciséis patas y que mide más de nueve metros de longitud. Las tres juntas fuimos a ver el partido de Alex, que es un amigo nuestro. Su color de piel es marrón, muy común en el tono de piel de los chicos en este mundo. Tiene los ojos morados y el pelo gris. Es el capitán del equipo de fútbol del colegio.
Íbamos tan tranquilas cuando casi nos pilló una bicicleta. Aquí las bicicleta no so como en vuestro mundo sino tienen seis ruedas, dos lásers, una serpiente electrónica como enganche, dos turbos y otras dos maquinas para volar.
Con tanto lío casi se me olvida presentarme y todo. Hola, soy Sofía. Tengo doce años y vivo en Amsterjicari, que es un pueblo de Séptimus. Septumus es el decimoprimero planeta de la galaxia de Trijamer. Vivo en el siglo XXXXIX.
Veamos, ¿por donde íbamos?
¡A, si, la bicicleta! Iba muy despacio, solo a 3.000km por hora pero nos dio un gran susto porque nos podía haber llevado por delante.
-¡Chicas, os estaba buscando!-nos dijo Alex de repente.
-¡Alex!, quieto- le dije.- ¡Un coche!
Los coches de hoy en día son de voladores, con ultra potencia, conducen solos, con televisión, con radio, con bufe... y lo mejor, ¡tienen motores propulsores!
El señor el coche, salió. Era un Gord, y sin tiempo para pedir ayuda nos cogió con su pistola láser. Uno de esos chismes del futuro que tanto os gusta a los críos, son malévolas armas de guerra.
Los Gord son marcianos del hiper espacio que vienen de espías para planear guerras cuando mas débil es este planeta.
Capturados fuimos metidos en bolsas de trigo y fuimos llevados a una nave espacial. Son naves grandes que navegan por el espacio, por el hiper espacio y por las galaxias. Al de unos días estando atrapados en ese asqueroso calabozo decidimos salir. Los tontos de los Gord dejaron la puerta abierta y de hay tan felices salimos.
Llegamos a mi casa y al contarles a mis padres lo que nos pasó avisaron a las unidades especiales galácticas. Yo pensé en es Gord que se reía cuando nosotros estábamos atrapados y ahora me reía yo.
¡Era estupendo estar en casa!

Zabaldu
del.icio.us